La promesa de compraventa fija las condiciones de una operación que todavía no se cierra. Es un contrato serio: obliga a firmar la compraventa definitiva en las condiciones acordadas. Una promesa mal redactada compromete a firmar en términos que después no convienen.
Qué es y para qué sirve
Sirve para asegurar una operación mientras se cumplen ciertas condiciones: obtener el crédito hipotecario, terminar el estudio de títulos o reunir la documentación. Establece qué pasa si una de las partes no cumple.
Las cláusulas que importan
- Precio y forma de pago: monto, moneda, cuándo y cómo se paga.
- Plazos: fecha para firmar la compraventa y condiciones que deben cumplirse antes.
- Multa y arras: qué pasa si el comprador o el vendedor se arrepiente.
- Condiciones suspensivas: por ejemplo, que se apruebe el crédito o que el estudio de títulos resulte conforme.
- Entrega: cuándo se entrega la propiedad y en qué estado.
Los riesgos de una promesa débil
Sin cláusulas claras de incumplimiento, la parte que cumple queda desprotegida. Sin condiciones suspensivas, puede quedar obligado a comprar aunque el banco no dé el crédito o aunque el estudio de títulos revele un problema.
Antes de firmar
Conviene revisar la promesa junto con el estudio de títulos: así se firma sabiendo que la propiedad está en regla y que el contrato protege sus intereses.
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Este artículo es orientativo y no sustituye asesoría sobre un caso concreto. Antes de firmar una promesa de compraventa, escriba a Picero Abogados.
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